Te damos gracias, Padre Santo, porque, al crear a los hombres, tanto los dignificaste que pusiste en ellos la imagen de tu propio amor, que se hace visible en la unión del varón y la mujer. Estableciste, asimismo la nueva alianza con tu pueblo, para hacer partícipes de la naturaleza divina y coherederos de tu gloria a los redimidos por la muerte y la resurrección de Jesucristo. Esta suerte la has significado en la unión del hombre y la mujer, de modo que el sacramento del matrimonio nos recuerda tu amor inefable por nosotros. También te damos gracias porque, mediante el suave yugo del amor y el vínculo indisoluble de la unidad, has hecho más fuerte la alianza entre los esposos, haz que, por su honesta fecundidad, crezca el número de tus hijos de adopción como miembros de tu Iglesia. Te pedimos por nuestras familias, para que, siguiendo el ejemplo de la de Nazaret, practiquen las virtudes domésticas, mantengan vivo el amor y lleguen a...
reflexiones espirituales cortas,reflexiones espirituales escritas,que es reflexion espiritual,reflexiones espirituales catolicas,reflexiones espirituales para jovenes,reflexiones espirituales cristianas,reflexiones espirituales para el alma,reflexiones espirituales habladas,