¡Oh María! Virgen Purísima y sin mancha, casta esposa de San José, Madre tiernísima de Jesús, perfecto modelo de las esposas y madres, llena de respeto y confianza, a ti recurro y con los sentimientos más profundos de veneración, me postro a vuestros pies e imploro vuestro socorro. Mira, Purísima María, mis necesidades y las de mi familia, atiende los deseos de mi corazón, pues me entrego al tuyo que es tan tierno y tan bueno. Espero que, por tu intercesión, alcanzaré de Jesucristo la gracia de cumplir como debo las obligaciones de esposa y de madre. Alcánzame el santo temor de Dios, el amor al trabajo y a las buenas obras, a las cosas santas y a la oración, la dulzura, la paciencia, la sabiduría; y todas las virtudes que San Pablo recomienda a las mujeres cristianas y que hacen la felicidad y ornamento de las familias. (Realizar las Peticiones) Enséñame a honrar a mi marido, como tú honraste a San José, y como la Iglesia honra a Jesucristo; que él ve...
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