¡Milagrosa María, Hija humildísima del Padre, Madre Purísima del Hijo, Esposa amadísima del Espíritu Santo! yo te amo y te ofrezco todo mi ser para que lo bendigas. Madre admirable, consuelo del que llora y abogada dulcísima de los pecadores, ten piedad de todos aquellos a quienes amo; y por tu Inmaculado Corazón, Sagrario de la Santísima Trinidad, asiento de tu poder, trono de Sabiduría y piélago de bondad, alcánzanos que el Espíritu Santo forme en nuestro corazón un nido en el que repose para siempre. María Madre compasiva y clemente, el afligido en ti se refugia, Seguir leyendo el que padece injusticia a ti recurre, el que sufre males invoca tu amparo, el que tiene necesidades acude a tu caridad, el que pasa por dificultades confía en tu asistencia, porque tu siempre tienes abiertos los brazos para dar consuelo, ayuda y protección a todo aquel que implora tu auxi...
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